viernes, 11 de agosto de 2017

Encuentro con la Avutarda Común.


Fué un encuentro casual, iba en busca de poblaciones de Mochuelos comunes, recorriendo pedregales en los márgenes de los campos, mases y  parideras, cuando de repente las vi a lo lejos. no me dieron más opción de acercamiento, forzando el zoom del objetivo puede tomar estas imágenes. A pesar de la lejanía, si pude comprobar la envergadura que tienen, y su majestuosidad, ya que la avutarda común (Otis tarda) es el ave voladora con más peso del mundo. Observé en un mismo paraje de la meseta soriana dos poblaciones distintas con un total de más de una docena de ejemplares, todo un hallazgo para mí.
En la Península Ibérica podemos encontrarla en las grandes zonas de llanura dedicada el cultivo. Su presencia no pasa inadvertida debido a su gran tamaño. En la actualidad su especie está seriamente amenazada, pero se conserva una población en las llanuras de cereales del centro y sur de la península Ibérica.
La avutarda común vive en grandes estepas y praderas naturales, aunque en su expansión en Europa se ha adaptado a vivir en terrenos abiertos dedicados al pastoreo y los cultivos de secano.

Suele desplazarse caminando por estas grandes áreas, aunque si es necesario y a pesar de sus 16 kg de peso, vuelan sin problemas. En España vive aproximadamente la mitad del total de su población mundial
Las avutardas viven de media unos 10 años, pero algunas llegan hasta los 15 años. Los machos suelen vivir menos tiempo debido a las violentas luchas que tienen entre ellos durante la época de apareamiento. Es un ave especialmente sensible a los cambios en su hábitat natural, lo que en ocasiones origina un descenso brusco de su población. La intensificación del entorno agrícola, unido a proliferación de las urbanizaciones, están reduciendo su entorno de vida y lugares de cría.

Además de todo ello hay que sumar más aspectos negativos para su desarrollo como la caza furtiva, los accidentes contra las alambradas y tendidos eléctricos, y la incomoda presencia del ser humano para su vida natural. Por todo eso ha sido incluida en el libro rojo de las aves de España como 'especie vulnerable'

miércoles, 9 de agosto de 2017

Relatos: El Faro.

Pasaiako Portua (Entrada al puerto de pasajes). Vacaciones Agosto 2017
A aquel faro le gustaba su tarea, no sólo porque le permitía ayudar, merced a su sencillo e imprescindible foco, a veleros, yates y remolcadores hasta que se perdían en algún recodo del horizonte, sino también porque le dejaba entrever, con astuta intermitencia, a ciertas parejitas que hacían y deshacían el amor en el discreto refugio de algún auto estacionado más allá de las rocas. Aquel faro era incurablemente optimista y no estaba dispuesto a cambiar por ningún otro su alegre oficio de iluminador. Se imaginaba que la noche no podía ser noche sin su luz, creía que ésta era la única estrella a flor de tierra pero sobre todo a flor de agua, y hasta se hacía la ilusión de que su clásica intermitencia era el equivalente de una risa saludable y candorosa. Así hasta que en una ocasión aciaga se quedó sin luz. Vaya a saber por qué sinrazón mecánica el mecanismo autónomo falló y la noche puso toda su oscuridad a disposición del encrespado mar. Para peor de los males se desató una tormenta con relámpagos, truenos y toda la compañía. El faro no pudo conciliar el sueño. La espesa oscuridad siempre le provocaba insomnio, además de náuseas. Sólo cuando al alba el otro faro, también llamado sol, fue encendiendo de a poco la ribera y el oleaje, el faro del cuento tuvo noción de la tragedia. Ahí no más, a pocas millas de su torre grisácea, se veía un velero semihundido. Por supuesto pensó en la gente, en los posibles náufragos, pero sobre todo pensó en el velero, ya que siempre se había sentido más ligado a los barcos que a los barqueros. Sintió que su reacio corazón se estremecía y ya no pudo más. Cerró su ojo de modesto cíclope y lloró dos o tres lágrimas de piedra.
Relato de: Mario Benedetti
Detalle: Pasaiako Portua (Entrada al puerto de pasajes). Vacaciones Agosto 2017

lunes, 31 de julio de 2017

Miradas en el Bosque I: Corzos en los Montes de Soria.


Ejemplar de hembra de corzo ( Capreolus capreolus)
Tras el amanecer, el bosque despierta y los animales diurnos comienzan su actividad. Con el peaje de un buen madrugón y un poco de sigilo pude maravillarme con la observación de multitud de fauna en los pinares del entorno de Almarza (Soria).

Desde la profundidad del Pinar los cérvidos acuden a los claros y pastos cercanos donde encuentran su alimentación.
Corza con su cría (Capreolus capreolus)
En los Montes de Soria, estos animales son muy abundantes y no resulta difícil poder observarlos a cierta distancia en campos de pasto o  rastrojos, pero quizá algo más complicado es acercase sin estar apostado en un "hide" o escondite para conseguir una fotografía cercana. 

En ocasiones la fortuna se alía con el fotógrafo, y en ese caso, este ejemplar de corzo hembra me dejó acercarme lo suficiente para conseguir estas fotografías.

Corza (Capreolus capreolus)
En este momento, la mirada de la corza y mi objetivo estaban totalmente alineadas, se cruzaban, me dispenso varios minutos, regalándome bastantes fotografías, y en ese instante el animal percibió que para nada resultaba mi presencia una amenaza. En algunos de las poses, percibía que la cierva se relajaba por momentos y disminuía su cautela hacia mi cámara.
Corzo (Capreolus capreolus)
Tras esta ultima mirada, un poquito más lejos, giró definitivamente su cabeza, caminó tranquilamente y se internó en el bosque donde desapareció, habiéndome regalado unas de mis primeras fotografías en cercanía de una corza.
Mirada de Corzo (Capreolus capreolus)




jueves, 27 de julio de 2017

El Mochuelo Común I : El brillo de la mirada de Atenea.

Ejemplar de mochuelo (Athene noctua) oteando.

Muchas son las supersticiones que han rodeado a lo largo de la historia a las rapaces nocturnas, quedando reflejadas en mitos y en leyendas que han llegado hasta la actualidad. ¿El motivo? Probablemente se deba a sus hábitos nocturnos y a sus peculiares cantos. El Búho Real (Bubo bubo) y la Lechuza Común (Tyto alba) son las dos especies que se han visto afectadas en mayor medida por estas historias, ambas han tenido siempre diferentes interpretaciones dependiendo de la zona geográfica y de la cultura.

Ejemplar de mochuelo (Athene noctua)

Es mi deseo hacer una mención especial al mochuelo (Athene noctua), introducido a veces en la leyenda de la diosa Atenea, donde aparece como su animal sagrado simbolizando el brillo penetrante de la mirada de la diosa y su sabiduría. Fué por tanto, símbolo de la ciudad de Atenas, y aparece representado en monedas antiguas y modernas (los actuales euros griegos). Aunque en algunos casos al mochuelo también se le consideró como un signo siniestro o fúnebre, en algunas tribus alemanas y escandinavas aparece en sus leyendas populares como un espíritu libre del bosque.

Un mínimo conocimiento de estas aves, demuestra que nada tienen que ver con los significados que se les vienen atribuyendo desde la antigüedad. Afortunadamente, ya no se les ve como animales temibles o malignos, sino como especies sensibles con problemas de conservación graves, que requieren de nuestro respeto y concienciación.

Hoy pude disfrutar de dos ejemplares de mochuelo al atardecer, son unas aves de las que tenía muchas ganas de observar y fotografiar junto con el Martín Pescador. Fuí a buscarlos a los Monegros en un paraje del termino municipal de Perdiguera y dí con ellos. Además me topé con dos ejemplares que ajenos a mi presencia a cierta distancia, se encaramaban a los últimos rayos de sol de la tarde.

Aunque hoy les respeté la distancia, volveré con la intención de posicionarme mas cerca, con su permiso, para conseguir más detalles.
Ejemplar de mochuelo (Athene noctua)
       

Ejemplar de mochuelo (Athene noctua)

Ejemplar de mochuelo (Athene noctua)

lunes, 24 de julio de 2017

Curiosidades: Girasoles Nocturnos- Serie Noches en Soria.

Circumpolar Girasoles. Serie Noches en Soria.
Apilado de 45 fotografías. f2.8 25"  ISO 6400. Software "Startrail"

Cada día, los girasoles se despiertan y se mueven hacia el Sol, siguiendo al astro en su ruta de este a oeste, como agujas de un reloj. A la noche vuelven a hacerlo en sentido contrario para esperar su salida en la mañana del día siguiente.

Pero un día dejan de hacerlo; alcanzan la madurez y detienen su danza. No vuelven girar el resto de su vida y se quedan mirando indefinidamente hacia el oriente hasta que mueren.


Este cambio de rutina en la vida de los girasoles a medida que se hacen adultos siempre fue un misterio para los científicos. Pero un equipo de investigadores de la Universidad de California en Davis, EE.UU., acaba de descubrir por qué.

Y la respuesta está en los ritmos circadianos, el reloj interno de los girasoles. 

Gracias a una serie de experimentos, los biólogos estadounidenses descubrieron que una parte del tallo de los girasoles se estira durante el día y otra lo hace durante la noche. Los científicos colocaron algunos girasoles en macetas, obligándolos a mirar hacia el este por la tarde. En otros casos inmovilizaron el tallo, haciéndole imposible su giro. Y en otros les crearon ciclos diarios de 30 horas, en lugar de 24. Como consecuencia, los girasoles de dichos experimentos perdieron hasta un 10% de su biomasa y el tamaño de sus hojas quedó visiblemente reducido. Y es que, aunque la presencia de luz es fundamental, es el ritmo circadiano es realmente lo que determina cuándo gira el girasol (y cuándo deja de hacerlo), anticipando, de alguna forma, la llegada del Sol.

Este movimiento -que los científicos llaman heliotropismo- favorece que las plantas crezcan más.

Se trata de un sistema muy eficiente para su desarrollo, pues les permite aprovechar la luz del Sol al máximo, vital en su fotosíntesis, al tiempo que fomenta la producción de auxina, su "hormona del crecimiento".

miércoles, 19 de julio de 2017

Relatos: La Corneja Común


Hace mucho tiempo una pequeña y oscura corneja, vivía consumida por los celos, que le provocaban sus vecinos los cuervos. ¿que le empujaba a sentir tal envidia?..... La capacidad que tienen estos animales para servir como mensajeros de todo tipo de augurios para los hombres.
Ejemplar de Corneja Común (Corvus Corone). Valle de Tena.

Con el entendimiento totalmente nublado por el resentimiento, voló hasta la rama más próxima de un camino y se posó allí, esperando a que pasara por el lugar, alguno de los habitantes de la zona. Tras un rato esperando, pudo divisar a lo lejos, un pequeño grupo de peregrinos aproximándose a su situación.

Cuando observo que estaban lo suficientemente cerca para escucharla, comenzó a dar unos graznidos tan desagradables, que una pequeña parte del grupo comenzó a alejarse todo lo deprisa que pudieron de tan molesto animal. El más retrasado de todos, el cual conocía bien los sonidos de la naturaleza, les dijo:
-Compañeros, no huyáis de esa manera, ya que aunque este escandaloso animal os parezca un cuervo, no es más que una inocente corneja. Parad de correr, puesto que sus graznidos, nada malo os anuncian.

Moraleja: No te dejes llevar por la envidia, si no posees conocimientos o capacidades superiores a los que están mejor preparados, ya que lo único que acabarás consiguiendo, es poner de manifiesto tu ignorancia.

Como la vida misma!!


Ejemplares de Corneja Común (Corvus Corone). Valle de Tena.
Detalle de ejemplares de Corneja Común (Corvus Corone). Valle de Tena.



domingo, 16 de julio de 2017

StarTrail: Mar, pinos y estrellas

Doy por inaugurada la temporada de fotografía nocturna, startrail y lightpainting 2017. En esta ocasión fue desde el balcón del apartamento de Cambrils y con mucha contaminación lumínica.

Apilado de 43 fotografías tomadas con Nikon D7100, Objetivo Sigma 15-50, f2.8, 8" ISO 1000, software Startrail